EN COMÚ PODEM ANTE LA DETENCIÓN DE MIKEL ZULOAGA Y BEGOÑA HUARTE POR EL INTENTO DE TRASLADO DE PERSONAS REFUGIADAS EN GRECIA COMO INICIATIVA SOLIDARIA Y DE DENUNCIA

El pasado martes 27 de diciembre Mikel Zuloaga y Begoña Huarte fueron interceptados y detenidos en el puerto griego de Igoumenitsa, por el intento de traslado de ocho personas refugiadas a Euskadi. Se trata de una acción de carácter solidario y de denuncia a las políticas migratorias europeas, con el objeto además, de visibilizar el incumplimiento por parte de los Estados de sus obligaciones internacionales en la que sin duda es la peor crisis de personas desplazadas desde la Segunda Guerra Mundial.

La acción pacífica de estos dos defensores de los derechos de las personas refugiadas y migrantes se inserta dentro de un movimiento más amplio de protesta que ha surgido en toda Europa, contra las actuales políticas migratorias europeas. Los gobernantes europeos, incluido el español, llevan años priorizando la defensa de la Fortaleza Europea y el control migratorio a costa de vulnerar los derechos humanos. Al cierre de los canales legales, la militarización de las fronteras, la falta de protección y asistencia de las mujeres y hombres que huyen de la guerra, la persecución y la pobreza, se le ha unido el incumplimiento de los compromisos adquiridos de reubicar a parte de las personas que han llegado a Grecia e Italia. El gobierno español, por ejemplo, se comprometió a reubicar cerca de 16.000 personas antes de septiembre del 2017, y fecha de hoy sólo ha acogida a 898 personas. Ello, a pesar de que los Ayuntamientos del Cambio llevan meses exigiendo que cumpla sus compromisos y poniendo a disposición todo un sistema de acogida y protección.

Mikel y Begoña continúan detenidos, a la espera de una acusación formal de las autoridades judiciales griegas. Se trata de una acción solidaria y de denuncia, coordinada y avalada por una multitud de colectivos y movimientos sociales, tal y como han testimoniado en declaraciones presentadas en rueda de prensa.

Cuando los poderes públicos permanecen impasibles y cómplices ante la barbarie, la ciudadanía se convierte en un ejemplo de solidaridad y civismo, mostrando una sensibilidad modélica ante un problema de magnitudes internacionales, y un compromiso admirable por los derechos humanos y la justicia. Por ello, desde En Comú Podem abrazamos cualquier iniciativa que reivindique estos valores, que apele a la solidaridad internacional, denuncie unas leyes migratorias injustas y que exija, ante todo, dar salida con soluciones políticas a una de las mayores crisis de personas refugiadas de nuestros tiempos.

Saludamos la acción de denuncia y exigimos la inmediata puesta en libertad de Mikel y Begoña. Entendemos que la solidaridad y defensa de los derechos humanos no puede ser un delito, y que esta acción pretendía mostrar el incumplimiento por parte del gobierno de sus compromisos y obligaciones con las personas refugiadas, que actualmente soportan el invierno en campos de refugiados en unas condiciones inadecuadas. Por ello, en línea con el trabajo que venimos realizando desde hace meses en el Parlamento para exigir al gobierno unas políticas migratorias y de asilo respetuosas con los derechos humanos, nos vamos a dirigir:

1. Al Ministerio de Exteriores para que ponga todos los medios disponibles en lograr la inmediata puesta en libertad de estas dos personas que en el marco de su acción de solidaridad han sido detenidas.

2. Al Gobierno Griego, a través de su embajada en España, a los efectos de que haga las gestiones necesarias para que no se formule acusación contra ellos, y en todo caso sean puestos inmediatamente en libertad, permitiendo su retorno.

3. Al Gobierno español para que cumpla con sus compromisos de reasentamiento y reubicación y para que abra canales legales de acceso y otorgue una protección digna y condiciones de acogida adecuadas a todas las mujeres y hombres que han solicitado asilo en España.

Desde En Comú Podem nos mantenemos firmes con el compromiso de cambiar las injustas políticas migratorias europeas. Mientras los gobiernos no cumplan con su deber de proteger y garantizar los derechos humanos, y sea la ciudadanía quien lo haga efectivo, apoyaremos las actuaciones de la sociedad civil que vayan en esta dirección.