En Comú Podem pide la derogación de la reforma del PP del Tribunal Constitucional que permite suspender cargos públicos

En Comú Podem ha registrado la Proposición de Ley (PL) para la derogación de la Ley Orgánica 15/2015, la reforma del Tribunal Constitucional (TC) que aprobó en solitario el Partido Popular haciendo uso de su mayoría absoluta y que dio la posibilidad al TC de suspender las funciones de cargos públicos o electos si no cumplían las sentencias emitidas por el Tribunal. El texto de la PL explica que “la reforma era innecesaria, puesto que en el ordenamiento constitucional ya existen mecanismos para garantizar el cumplimiento de las sentencias”.
El diputado de En Comú Podem, Josep Vendrell, ha asegurado que la reforma de la ley orgánica del TC aprobada el año pasado por el Partido Popular, en plena campaña de las elecciones al Parlament de Catalunya, fue de carácter puramente político y electoralista, con el objetivo de implicar al TC directamente en un conflicto de carácter político”.
Vendrell insiste que la derogación de esta reforma es el primer paso para entender que “los problemas políticos no se pueden resolver con amenazas y acciones judiciales punitivas sino que se tiene que hacer mediante los principios democráticos de diálogo y negociación a través de, por ejemplo, las vías parlamentarias disponibles para discutirlos”.
Y es que la reforma del TC del PP incluye una capacidad sancionadora para suspender las funciones de cargos públicos por un delito de desobediencia. También da la posibilidad de que el propio Tribunal Constitucional “pueda requerir la intervención del Gobierno del Estado para que aplique las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de las resoluciones”, lo que supone romper con el papel arbitral de este Tribunal.

En este sentido, Vendrell ha considerado que “se tiene que desjudicializar la política del mismo modo que se tiene que despolitizar la justicia”.
El texto registrado por En Comú Podem señala que la derogación de la reforma de la Ley Orgánica 15/2015 que afecta al Tribunal Constitucional es la única manera de evitar el riesgo de deslegitimar este Tribunal que, después de los últimos 4 años de Gobierno del PP, ya cuenta un grave problema de credibilidad.